Entre febrero y mayo de 2025, dieciséis vehículos —turismos y vehículos pesados— recorrieron más de 77.000 kilómetros atravesando 17 países europeos. El objetivo no era batir un récord, sino demostrar algo mucho más valioso: que los combustibles renovables no solo son una posibilidad para el futuro, sino una solución real, viable y disponible hoy.
Este ambicioso proyecto, impulsado por la cadena de valor de la industria europea de la automoción, ha permitido mostrar de forma clara y medible el potencial de estos combustibles en la reducción de emisiones de CO₂ en el transporte por carretera.
Datos que respaldan una transformación necesaria
Durante el recorrido, que incluyó más de 280 paradas para repostar, se empleó una amplia variedad de combustibles renovables, con reducciones de emisiones que oscilaron entre el 66,5 % y el 83,5 %, según el tipo de combustible y considerando el análisis de ciclo completo («well-to-wheel»).
Incluso con las limitaciones actuales de disponibilidad geográfica, se logró una reducción media del 67 % de CO₂ para la mezcla total utilizada. Cuando se analizaron solo los combustibles renovables (y sus mezclas), la reducción alcanzó el 77 %.
Estos resultados evidencian que los combustibles renovables no solo funcionan: ya están teniendo un impacto inmediato y cuantificable en la descarbonización del transporte en Europa.
Trazabilidad y tecnología al servicio de la sostenibilidad
Uno de los elementos más innovadores del Tour d’Europe ha sido la implementación del gemelo digital del combustible (digital fuel twin), una herramienta que permite monitorear, medir y verificar en tiempo real el uso de combustibles y las emisiones de CO₂ generadas.
Esta capa de trazabilidad no solo aporta transparencia al proceso, sino que refuerza la credibilidad de los datos y promueve un enfoque basado en evidencia para el desarrollo legislativo.
Una visión que compartimos desde Bioscor
En Bioscor formamos parte de CRECEMOS, una asociación que impulsa el desarrollo y la implantación de los combustibles renovables como palanca clave para la movilidad sostenible. Nos sentimos especialmente alineados con los resultados del Tour d’Europe, no solo por lo que demuestran, sino por lo que representan.
Como grupo industrial especializado en la valorización de subproductos de origen animal, contribuimos a la economía circular del sector agroalimentario y damos una nueva vida —útil, eficiente y trazable— a materias que de otro modo serían desperdiciadas.
Muchos de los combustibles utilizados en este Tour proceden, precisamente, de residuos y subproductos, lo que subraya el papel que empresas como la nuestra juegan en la construcción de un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible.
Seguimos avanzando
Proyectos como el Tour d’Europe nos recuerdan que la sostenibilidad no es solo una meta, sino un camino en el que la innovación, la colaboración entre sectores y el uso inteligente de los recursos son clave.
Desde Bioscor, seguiremos apoyando este tipo de iniciativas y trabajando para que la economía circular sea una realidad tangible, medible y replicable en toda Europa.
👉 Más información sobre el Tour d’Europe: https://tourdeurope.eu